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La hipertricosis, mejor conocida como el síndrome del Hombre Lobo, es una afección de naturaleza hereditaria que se caracteriza por la abundancia de cabello en todas las zonas del cuerpo, salvo las palmas de las manos y las plantas de los pies. El síndrome del Hombre Lobo se transfiere de padres a hijos, apareciendo sin atender a una norma establecida; en otras palabras, no todas los descendientes directos de quienes manifiestan esta mutación padecen tal enfermedad.

Cuando un bebé está dentro del útero materno, presenta un cabello fino y algodonoso llamado lanugo; este vello aparece por todo el cuerpo y suele desprenderse al pasar los primeros meses de vida. En el caso de las personas con hipertricosis, el lanugo no se cae y, por el contrario, continúa creciendo de por vida.

La razón más habitual para padecer de hipertricosis es por su naturaleza hereditaria, ya que la transformación está íntimamente ligada con el cromosoma X. Sin embargo, esta enfermedad también puede ser ocasionada por consumir fármacos anabólicos, por desórdenes en el metabolismo o como complemento del cáncer. Cabe mencionar que el control de dicho padecimiento está absolutamente alejado de los procedimientos hormonales, y su único remedio es someterse a un tratamiento de depilación láser.

La esperanza de vida de quienes tienen este síndrome es la misma que la de cualquier persona exenta a esta enfermedad, no obstante, quienes la padecen, suelen sufrir una enorme marginación social. Hasta el momento existen 50 casos acreditados en todo el mundo, y 30 de éstos han sido descubiertos dentro de una misma familia.

Casos de hipertricosis en la historia
El primer episodio del que se tiene constancia, tiene lugar en la Edad Media y es el caso de Petrus Gonsalvus, un hombre que sufría del síndrome del Hombre Lobo y que, junto con su familia, fue mostrado como animal durante el siglo XVI. Asimismo se encuentran las historias de Bárbara Urselina, una joven que padeció similar fortuna y de Krao, una niña tailandesa que, según algunas investigaciones, fue exhibida en Inglaterra como el eslabón perdido de la evolución entre el simio y el hombre.

Otro ejemplo que podemos encontrar es el del incidente de Julia Pastrana, descrito por Charles Darwin. El erudito menciona a Julia, una mujer mexicana nacida en 1834 que fue exhibida por Theodore Lent en Europa y Estados Unidos como atracción en el show “La mujer peluda y barbuda”. En su obra “La variación de animales y plantas domesticados”, Darwin detalla: “Era una mujer muy delicada, sin embargo, poseía una barba muy varonil y una frente muy peluda”. La imagen de esta mujer fue captada en fotografía y su dermis absolutamente velluda fue exhibida como si fuera un show. Por último, un hombre de origen ruso que padecía el síndrome de Hombre Lobo en el estado de Coney Island en los primeros años del Siglo XX que desencadenó en la famosa leyenda de “La Bella y La Bestia”.

Aunque esta enfermedad sea completamente opuesta a la pérdida del cabello, sigue siendo un padecimiento de tipo capilar y, en Kaloni, deseamos hablarle de cualquier asunto referente al cabello, para volverlo un experto del tema y mantenerlo informado, siempre.

La hipertricosis, mejor conocida como el síndrome del Hombre Lobo, es una afección de naturaleza hereditaria que se caracteriza por la abundancia de cabello en todas las zonas del cuerpo, salvo las palmas de las manos y las plantas de los pies. El síndrome del Hombre Lobo se transfiere de padres a hijos, apareciendo sin atender a una norma establecida; en otras palabras, no todas los descendientes directos de quienes manifiestan esta mutación padecen tal enfermedad.

Cuando un bebé está dentro del útero materno, presenta un cabello fino y algodonoso llamado lanugo; este vello aparece por todo el cuerpo y suele desprenderse al pasar los primeros meses de vida. En el caso de las personas con hipertricosis, el lanugo no se cae y, por el contrario, continúa creciendo de por vida.

La razón más habitual para padecer de hipertricosis es por su naturaleza hereditaria, ya que la transformación está íntimamente ligada con el cromosoma X. Sin embargo, esta enfermedad también puede ser ocasionada por consumir fármacos anabólicos, por desórdenes en el metabolismo o como complemento del cáncer. Cabe mencionar que el control de dicho padecimiento está absolutamente alejado de los procedimientos hormonales, y su único remedio es someterse a un tratamiento de depilación láser.

La esperanza de vida de quienes tienen este síndrome es la misma que la de cualquier persona exenta a esta enfermedad, no obstante, quienes la padecen, suelen sufrir una enorme marginación social. Hasta el momento existen 50 casos acreditados en todo el mundo, y 30 de éstos han sido descubiertos dentro de una misma familia.

Casos de hipertricosis en la historia
El primer episodio del que se tiene constancia, tiene lugar en la Edad Media y es el caso de Petrus Gonsalvus, un hombre que sufría del síndrome del Hombre Lobo y que, junto con su familia, fue mostrado como animal durante el siglo XVI. Asimismo se encuentran las historias de Bárbara Urselina, una joven que padeció similar fortuna y de Krao, una niña tailandesa que, según algunas investigaciones, fue exhibida en Inglaterra como el eslabón perdido de la evolución entre el simio y el hombre.

Otro ejemplo que podemos encontrar es el del incidente de Julia Pastrana, descrito por Charles Darwin. El erudito menciona a Julia, una mujer mexicana nacida en 1834 que fue exhibida por Theodore Lent en Europa y Estados Unidos como atracción en el show “La mujer peluda y barbuda”. En su obra “La variación de animales y plantas domesticados”, Darwin detalla: “Era una mujer muy delicada, sin embargo, poseía una barba muy varonil y una frente muy peluda”. La imagen de esta mujer fue captada en fotografía y su dermis absolutamente velluda fue exhibida como si fuera un show. Por último, un hombre de origen ruso que padecía el síndrome de Hombre Lobo en el estado de Coney Island en los primeros años del Siglo XX que desencadenó en la famosa leyenda de “La Bella y La Bestia”.

Aunque esta enfermedad sea completamente opuesta a la pérdida del cabello, sigue siendo un padecimiento de tipo capilar y, en Kaloni, deseamos hablarle de cualquier asunto referente al cabello, para volverlo un experto del tema y mantenerlo informado, siempre.

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